La historia de Ducati en la Categoría Reina del motociclismo quizás no sea tan dilatada en comparación como otras grandes marcas de las dos ruedas como Honda o Yamaha, pero no por ello ha sido una historia de fracasos. De hecho, es la potencia dominante en la actualidad, y en muy poco tiempo se ha convertido en todo un referente. Con motivo de su centenario en este 2026, vamos a hablar de la trayectoria que ha llevado a cabo la marca italiana en MotoGP hasta el momento, hablando de sus inicios, su palmarés y de los pilotos más importantes que han vestido de rojo ¡Andiamo!
DUCATI. UN EQUIPO DEMASIADO JOVEN PARA UNA MARCA TAN HISTÓRICA
Pese a que Ducati como fabricante de motocicletas existe desde los años 50, lo cierto es que Ducati no compitió de forma oficial en la era clásica de 500cc. Mientras marcas como Honda, Yamaha o Suzuki protagonizaban las grandes batallas de los años 80 y 90, Ducati centraba sus esfuerzos en competición en el Mundial de Superbikes (WSBK). El cambio llegó con el nacimiento de la categoría MotoGP en 2002 en sustitución a la de 500cc. En ese año, el reglamento técnico se cambió para permitir motores de cuatro tiempos de hasta 990cc. Esa nueva normativa abría una puerta perfecta para una marca como Ducati, cuya identidad se había construido sobre motores de cuatro tiempos y con tecnología derivada de la producción en serie.

2003-2006. UNOS PRIMEROS AÑOS PROMETEDORES
El debut oficial de Ducati en MotoGP se produjo en la temporada 2003 con la Desmosedici GP3, con Loris Capirossi y Troy Bayliss como pilotos titulares. El proyecto sorprendió desde el principio por su enfoque técnico: un motor V4 a 90 grados con distribución desmodrómica, heredera directa de la tradición de la casa. En su primera temporada completa, el equipo logró resultados notables, incluyendo un podio en su carrera de debut con Loris Capirossi en el Gran Premio de Japón en Suzuka y una victoria histórica en Cataluña de la mano del propio piloto italiano. Aquel triunfo confirmó que Ducati no había llegado para apre. nder, sino para competir de inmediato al más alto nivel.
2007: CASEY STONER. EL PRIMER DUCATISTA CAMPEÓN
La consolidación definitiva de la marca llegó en el año 2007. En esa temporada coincidieron dos factores clave: el cambio reglamentario que redujo la cilindrada a 800cc y la llegada de un talento excepcional, Casey Stoner. El australiano encontró en la Ducati Desmosedici GP7 una moto extremadamente potente y exigente, pero perfectamente adaptada a su estilo de manejo.

El resultado de esta mezcla explosiva fue una temporada memorable en la que Stoner logró diez victorias y conquistó el Campeonato del Mundo de MotoGP. Ducati se proclamó campeona del mundo de pilotos y constructores por primera vez en su historia, firmando el mayor hito de la marca en competición hasta ese momento. Aquel título de 2007 tuvo un significado especial: rompía la hegemonía casi absoluta de Honda y Yamaha en la era moderna y demostraba que un fabricante europeo podía imponerse frente a los tecnológicos japoneses en el campeonato más prestigioso del motociclismo.
AÑOS DE TRANSICIÓN CON VALENTINO ROSSI
Sin embargo, mantener ese nivel resultó complicado. Tras la marcha de Stoner a Honda en 2011, Ducati inició una etapa de transición marcada por dificultades técnicas. La Desmosedici evolucionó hacia configuraciones con chasis monocasco de carbono que no ofrecieron los resultados esperados. En 2011 y 2012, la llegada del siete veces campeón de la Categoría Reina, Valentino Rossi, generó enormes expectativas, pero la combinación entre el piloto italiano y la moto roja no logró el éxito deseado por los tifosi. A pesar del esfuerzo de ambas partes, los resultados estuvieron lejos de los títulos e incluso de las victorias.

2014-2016. LOS AÑOS DEL RESURGIMIENTO
La reconstrucción comenzó con cambios estructurales profundos. La integración de Ducati en el grupo Audi aportó recursos y estabilidad. En el plano técnico, la llegada del ingeniero Gigi Dall’Igna en 2014 marcó un punto de inflexión. Bajo su dirección, Ducati apostó por la innovación constante: mejoras en electrónica, aerodinámica avanzada con alerones, que luego influirían en el reglamento, y un motor cada vez más competitivo.
Los frutos de ese trabajo empezaron a verse a partir de la temporada 2016, cuando la Desmosedici volvió a luchar por victorias. Andrea Iannone le dio en el Gran Premio de Austria, la primera victoria de Ducati en una carrera desde la de Casey Stoner en Australia 2010. En el período de dominación de Marc Márquez con Honda, Andrea Dovizioso con la Ducati demostró ser la primera alternativa al de Cervera, logrando tres subcampeonatos consecutivos para la marca en 2017, 2018 y 2019. Aunque el título se resistía, Ducati se consolidaba nuevamente como alternativa al trono en esta etapa.

AÑOS 2020. VUELTA A LOS TÍTULOS Y CON UN INVITADO SORPRESA
El gran regreso a la cima llegó en la década de 2020. Con una moto considerada por muchos como la más completa de la parrilla y una estructura que apoyaba tanto al equipo oficial como a escuderías satélite, como Gresini Racing, Pramac Racing o la estructura de Valentino Rossi (VR46) Ducati logró una superioridad técnica evidente. En 2022, Francesco Bagnaia conquistó el Campeonato del Mundo de MotoGP, devolviendo a la marca el título de pilotos quince años después del logrado por Stoner. Bagnaia repitió la hazaña en 2023, pero esta vez portando el número 1 de campeón defensor en su moto, consolidando así una nueva era dorada para la fábrica italiana.

En 2024 ocurriría algo muy particular, Ducati ganó el título de fabricantes, el equipo oficial ganó el de equipos, pero el de pilotos fue a parar a una Ducati privada, la Pramac número 89 del español Jorge Martín, siendo el primer piloto privado en ganar el Mundial de MotoGP desde su nacimiento en 2002. Es cierto que hubo otros títulos privados en el pasado como el de Valentino Rossi en 2001 o el de Marco Lucchinelli con una Suzuki privada en 1981, pero fue en la era de 500cc.
Por último, queda destacar la que es hasta la fecha, la temporada pluscuamperfecta de la marca. En 2025 Ducati ganó de la manera más dominante posible, y lo hizo con Marc Márquez, siendo el español el tercer campeón de MotoGP con la Ducati roja oficial y siendo su primer título desde 2019, simbolizando su regreso al máximo nivel y, por qué no, el inicio del ciclo más dominador de toda la historia de Ducati en el Mundial de Motociclismo…





