Mucha gente quizás no le es familiar el nombre de Sunbeam. Esta marca fue fundada en el Reino Unido en 1905 y fue disuelta en 1935. Pese a su corta vida, le dio tiempo suficiente para aportar a la historia del motor, ya que jugó un papel fundamental en las primeras décadas del automovilismo, llegando incluso a ganar Grandes Premios como el de Francia de 1923 o incluso logrando récords de velocidad en tierra. En 2025, uno de sus modelos de producción, el 3 Litros, ha cumplido 100 años. Hoy vamos a conocer un poco mejor la historia de este coche que se ha sumado al club de los centenarios, ya que no tiene desperdicio.

Creación del Sunbeam de 3 Litros
El Sunbeam de 3 Litros fue un automóvil deportivo que Sunbeam presentó durante el mes de octubre de 1925. El Salón del Automóvil de Londres fue el escenario escogido por la marca para dar a conocer al mundo este modelo. Su comercialización no abarcó muchos años: desde 1926 hasta 1930. En aquella época, la gente vio a este coche como una réplica del Bentley 3 Litros, el vehículo británico más popular de la época al haber ganado a mediados del año anterior (1924) la primera victoria de un coche británico en las 24 horas de Le Mans, que disputó su segunda edición. El coche fue diseñado por el ingeniero Louis Hervé Coatalen, pero está clarísimo que fue muy influenciado por ese Bentley, como si desde la dirección de Sunbeam, hubiesen dado la orden de querer su propio Bentley 3 L.

Características técnicas
El motor que equipaba este Sunbeam de 1925 era de 2.920 cc distribuidos entre seis cilindros en línea. Presentaba válvulas inclinadas, operadas a través de palancas de empuje fácilmente ajustables por dos árboles de levas en cabeza, una innovación tecnológica importante para la época. En cuanto al diseño del motor, Sunbeam no se complicó mucho la vida al seguir muchos de los principios de los motores que estaban acumulando elogios para la compañía en los circuitos de carreras europeos. La culata y el bloque se formaron a partir de una sola pieza, algo que luego se consideró normal para los motores de alto rendimiento.

Otra de las aportaciones que ofreció este motor fue el uso de lubricación por cárter seco, por lo que el aceite del motor se extraía de un tanque que se colocaba a su lado. Durante el final de su ciclo de producción, en 1929, se le colocó un sobrealimentador, que hizo se su potencia aumentara hasta los 135 CV. Tenía una transmisión manual de cuatro velocidades.

La rivalidad con el Bentley 3 Litros en Le Mans
Al basarse por completo en el Bentley 3 L que ganó Le Mans en 1924, era inevitable que estos dos modelos estuvieran condenados a enfrentarse no solo en el mercado automotriz, sino también en las pistas. El modelo de Bentley fue el que se ganó la reputación de tener el chasis más robusto de los dos, pero el Sunbeam llegó a demostrar ser algo más rápido.

Para resolver ese dilema de cuál era el mejor coche británico de la época, dos unidades del Sunbeam 3 Litros se inscribieron en la edición de 1925 de las 24 horas de Le Mans. Uno de ellos estaba conducido por Henry Segrave y George Duller, mientras que la otra unidad estaba pilotada por Jean Chassagne y Sammy Davis. El coche de Segrave y Duller se vieron obligados a abandonar, pero Chassagne y Davis lograron la segunda posición absoluta, solo por detrás de el Lorraine-Dietrich de Rossignol y de Courcelles, los ganadores de la prueba. Los dos Bentley de 3 Litros, incluido el vigente ganador de Le Mnas, se retiraron por problemas mecánicos, por lo que Sunbeam destronó a Bentley en la carrera más prestigiosa del mundo.

Esto convirtió al Sunbeam 3 L no solamente en un modelo basado en el Bentley 3 L, sino también en una versión mejorada. Con la victoria en Le Mans de 1924 de los británicos, Sunbeam quiso replicarlo. Técnicamente consiguieron vencer en pista al Bentley, quedando por delante de ellos en Le Mans. Sin embrago no se llevaron la reputación del Bentley 3 L al no ganar Le Mans, pero estuvo a las puertas. También, por desgracia, esta historia terminó eclipsada al conseguir Bentley con el Speed Six, cuatro victorias consecutivas entre 1927 y 1930, haciendo caer en el olvido que el Sunbeam 3 L derrotó al Bentley 3 L cuando Bentley era el vigente ganador de Le Mans.
Hoy, este modelo y esta espectacular historia de rivalidad entre marcas de un mismo país ha cumplido 100 años. Hoy en día, solo sobrevive Bentley, pero es innegable que Sunbeam, aunque sea en tan solo tres décadas de existencia, dejó una huella imborrable en el mundo de los coches.





