Uno de los automóviles premiados en el concurso de elegancia de la Retro Málaga del pasado mes de enero fue una versión descapotable del Cadillac 62, el bautizado como Cadillac 62 Convertible. La firma de lujo estadounidense realizó entre los años 40 y 60 una serie de vehículos a los que bautizó como Serie 62, la sucesora de la serie 61 y la predecesora de la Serie 65. Hoy vamos a hablar con más detalle sobre esta serie en general, así como de esta versión en particular ¡Arrancamos!
¿QUÉ ES LA SERIE 62 DE CADILLAC?
La Serie 62 es como se le denominó a todo un linaje de vehículos que introdujo Cadillac en el año 1940. Cronológicamente se extendió su producción hasta el año 1964. Dentro de esta serie podemos distinguir dos etapas de producción: una primera entre loa años 1940 y 1942, ya que hubo un parón a causa de la Segunda Guerra Mundial, y otra a partir de 1946 hasta 1964. Pese a arrancar en los años 40, su mayor popularidad no la alcanzó hasta finales de la década de 1950 y principios de 1960, cuando Estados Unidos ya se encontraba en plena expansión económica tras recuperarse de la Segunda Guerra Mundial. Es en este contexto cuando industria automovilística americana vivía una auténtica edad dorada, y Cadillac aprovechó esta situación para crear esta serie y así se consolidarse como la marca de lujo por excelencia dentro del grupo General Motors. Dentro de esta etapa gloriosa, tanto de Cadillac como de la industria automotriz norteamericana en general, se crearon algunos modelos de la Serie 62 que han pasado a la historia de la marca como lo son el Cadillac Coupe de Ville o el Cadillac Eldorado.

El Series 62 Convertible surgió como una versión descapotable y especialmente lujosa dentro de la gama. Fue un modelo que estaba destinado a un público que buscaba exclusividad y comodidad. Era habitual que este modelo fuera elegido por celebridades, empresarios y figuras públicas, convirtiéndose rápidamente en todo icono cultural. Más que un simple coche, se podría decir que el Series 62 Convertible de Cadillac era todo un símbolo del famoso American Dream o Sueño Americano.
ESTÉTICA
El diseño del Cadillac Series 62 Convertible, así como del resto de tipos de Cadillac 62 (coupé y sedan) corrió a cargo de Harley Earl. Su carrocería es grande, alargada y majestuosa, con proporciones generosas que transmiten solidez y autoridad, algo muy habitual en los muscle car de este período del Siglo XX, independientemente de la marca que fuera. El frontal destacaba por su enorme parrilla cromada, flanqueada por faros dobles, que reforzaban su carácter imponente.

Uno de los rasgos más emblemáticos del modelo, especialmente en las versiones que se produjeron durante los años cincuenta, son las famosas aletas traseras, inspiradas en la aviación y en la carrera espacial que tenía Estados Unidos contra la Unión Soviética durante la Guerra Fría. La capota de lona, completamente plegable, permitía transformar el coche en un elegante descapotable ideal para largos paseos.

En el interior del Series 62 Convertible se utilizaron materiales como cuero de alta calidad y molduras cromadas, cuando al máximo cada detalle, una de las señas de identidad de Cadillac. Los asientos eran amplios y extremadamente cómodos, pensados para viajar durante muchas horas por el gigantesco país de las barras y estrellas. El salpicadero contaba con abundantes indicadores y controles, combinando funcionalidad con un diseño llamativo y refinado.

FICHA TÉCNICA
En cuanto al apartado mecánico, el Cadillac Series 62 Convertible estaba equipado con potentes motores V8, otra de las señas de identidad de la marca. Dependiendo del año de fabricación, la cilindrada podía variar, alcanzando en algunos modelos más de 6 litros, y con potencias que superaban ampliamente los 250 CV en sus versiones más avanzadas.

La mayoría de las unidades contaban con una transmisión automática de cuatro velocidades, lo que reforzaba su enfoque hacia el confort y la conducción relajada, aunque también podían existir otras versiones automáticas con solo tres velocidades. La tracción trasera más su robusto chasis proporcionaban estabilidad, mientras que la suspensión estaba claramente orientada a absorber imperfecciones del asfalto, perfecto para viajes largos dentro del país de las barras y estrellas.

En cuanto a equipamiento, los modelos Series 62 en general ofrecían elementos muy avanzados para su época y pensados en la seguridad, como dirección asistida, frenos asistidos y sistemas eléctricos que mejoraban la experiencia de uso, haciendo todo esto al Cadillac 62 como uno de los vehículos más completos y avanzados de su segmento.
El Cadillac Series 62 Convertible fue y es un auténtico icono del automóvil clásico estadounidense. Su creación respondió a una época de esplendor económico y confianza en el futuro, y su diseño refleja sin ningún tipo de complejos, la ambición y el gusto por lo espectacular característicos de Estados Unidos en los años cincuenta y sesenta. Gracias a su impresionante estética, su potente mecánica y su interior lujoso, este modelo se consolidó como uno de los descapotables más deseados de su tiempo. En la actualidad, el Series 62 Convertible es otra de esas piezas muy valoradas por coleccionistas y los fans del automóvil clásico. En definitiva, un digno ganador de un concurso de elegancia.





