En el concurso de elegancia de la Retro Málaga de este año hemos tenido a tres clásicos premiados. Uno de ellos fue una unidad del FIAT 1500 Cabriolet. Este modelo fue uno de esos automóviles que representaron a la perfección la elegancia y el optimismo de la Europa de los años sesenta. Su historia combina la ingeniería italiana con el refinamiento del diseño, dando como resultado un coche que aún hoy despierta admiración entre los aficionados a los clásicos. Con motivo de su victoria en nuestro concurso de elegancia de Málaga, vamos a contar sus curiosidades acerca de su origen, diseño y especificaciones ¡Andiamo!
LA CREACIÓN DEL FIAT 1500 CABRIOLET
El FIAT 1500 Cabriolet nació a principios de la década de 1960, en un contexto de crecimiento económico y transformación social tanto en Italia como en gran parte de Europa. FIAT buscaba ampliar su gama de vehículos de clase media-alta, ofreciendo un modelo que combinara prestaciones modernas con una imagen sofisticada. El FIAT 1500 berlina ya había sido lanzado en 1963 como un coche cómodo y avanzado para su tiempo, y pocos meses después surgió la idea de crear una versión descapotable que aportara un carácter más Premium.

Para materializar esta idea, FIAT confió el diseño de la carrocería a Pininfarina. Esta colaboración no era nueva, pero en el caso del 1500 Cabriolet dio lugar a un vehículo especialmente equilibrado entre deportividad y elegancia. El modelo fue presentado oficialmente en ese mismo 1963 y se mantuvo en producción hasta 1966, cuando fue reemplazado por el FIAT 124 Sport Spider y por el 124 Sport Coupé.

DISEÑO
El diseño del FIAT 1500 Cabriolet es uno de sus aspectos más destacados. En el exterior, presentaba líneas limpias y proporcionadas, con una silueta baja y estilizada que transmite ligereza y dinamismo. El frontal es sobrio pero elegante, con faros redondos y una parrilla cromada que refuerza su carácter distinguido. La ausencia de un pilar central y su capota de lona plegable acentúan la sensación de libertad que define a los descapotables clásicos.

Los detalles cromados, muy habituales en la época, están presentes en elementos como los parachoques, marcos de los faros y molduras laterales, aportando un toque de lujo sin resultar excesivo. La zaga es sencilla y armoniosa, con pilotos traseros de diseño discreto y un conjunto visual muy equilibrado.
En cuanto al interior, el FIAT 1500 Cabriolet ofrecía un ambiente cómodo y refinado. El salpicadero combinaba funcionalidad y estética, con relojes circulares bien visibles y mandos dispuestos de forma intuitiva. Los asientos, tapizados en materiales de calidad para la época, estaban pensados para viajes relajados más que para una conducción puramente deportiva.

ESPECIFICACIONES TÉCNICAS
Desde el punto de vista técnico, el FIAT 1500 Cabriolet estaba bien equipado para su tiempo. Montaba un motor delantero de cuatro cilindros en línea con una cilindrada de 1.481 cc (1,5 Litros), que era capaz de desarrollar una potencia máxima de unos 73 CV. Este motor permitía una conducción suave y progresiva, ideal tanto para ciudad como para carretera.

La transmisión era manual de cuatro velocidades, con tracción trasera (MDTT), una configuración clásica que garantizaba buenas sensaciones al volante. Alcanzaba una velocidad máxima cercana a los 160 km/h, una cifra notable para un descapotable de su categoría en los años sesenta. En cuanto a la suspensión, estaba diseñada para priorizar el confort, absorbiendo bien las irregularidades del terreno. El sistema de frenos era mixto: combinaba discos delanteros con tambores traseros, lo que representaba un avance importante en términos de seguridad. Sus dimensiones eran de 4.085 mm de longitud, por 1.524 m de ancho, por 1.290 mm de alto, unos 10 mm más bajo que la versión coupé del 1500. Su distancia entre ejes era de 2.340 mm y su peso oscilaba entre los 900 y 1089 kg.

El FIAT 1500 Cabriolet es mucho más que un automóvil clásico: es un reflejo de una época que estuvo marcada por el entusiasmo, la elegancia y el deseo de disfrutar de la vida. A medio camino entre el lujo accesible y la deportividad moderada, este descapotable supo conquistar a un público que buscaba estilo sin renunciar a la comodidad.
Su cuidado diseño, bajo el sello de Pininfarina, así como unas especificaciones técnicas avanzadas para su tiempo, han convertido a este modelo en una pieza especialmente valorada hoy en día por los coleccionistas y amantes del motor clásico. No en vano ha participado en uno de nuestros concursos de elegancia en el que se ha convertido en uno de los premiados.





