En el artículo anterior dejamos la historia del Gran Premio de Austria en la edición de 1987. Cuando el atropello a un ciervo provocó que se dejara de correr en el Österreichring por seguridad. Hoy hablaremos de su transformación en el circuito actual y de las dos etapas que ha tenido en la F1, siendo la segunda una cuya historia se sigue escribiendo en la actualidad.
La remodelación y el cambio de nombre a A1-Ring (1997-2003)
A mediados de los noventa, el reputado arquitecto alemán Hermann Tilke recibió su primer gran encargo: mutilar la vieja e impracticable sección conocida como Westschleife del Österreichring y reconvertir el circuito en un trazado moderno de estilo «Stop and Go», es decir, de fuertes frenadas seguidas de aceleraciones brutales. Financiado por una empresa telefónica local, el circuito fue rebautizado con el nombre de A1-Ring. La longitud de la pista se redujo de 6 a 4,3 kilómetros. Ofrecía excelentes adelantamientos pero perdió parte de su fluidez salvaje, eso sí, se ganó en seguridad que era lo que se buscaba.

En esa primera edición del renovado circuito en 1997, Jacques Villeneuve ganó con el Williams, el piloto que a la postre, sería el campeón del mundo. De esta corta etapa del GP de Austria son reseñables dos ediciones, las de 2001 y 2002, y las dos por exactamente el mismo motivo: las órdenes de equipo de Ferrari.
En 2001 el McLaren de David Coulthard ganó la carrera de Austria, pero Rubens Barrichello iba segundo y Michael Schumacher tercero. Jean Todt desde el muro ordenó a Rubens dejar pasar a Michael en la última vuelta y en la línea de meta con el famoso “Let Michael pass for the championship”.
Esta orden tuvo sentido en 2001, pero lo que no tuvo sentido fue lo que pasó en 2002. Se llevó al máximo nivel lo de las órdenes de equipo. Rubens Barrichello lideró magistralmente toda la carrera, pero al igual que en 2001 le obligaron a dejar pasar a Michael en la misma bandera de cuadros. El problema era que se estaba disputando la sexta carrera de la temporada y Michael tenía ya el doble de puntos que el segundo, que era el Williams de Juan Pablo Montoya. Ante esto, el podio posterior fue un bochorno: el público abucheó masivamente a la Scuderia Ferrari cuando sonó el himno de Italia y un Schumacher avergonzado le entregó el trofeo de primer puesto a Barrichello en el escalón más alto, lo que le costó a Ferrari una multa de un millón de dólares y provocó la prohibición de las órdenes de equipo.
Abandono y rescate de Red Bull (2014-PRESENTE)
Tras dejar de competirse en 2003 y quedar semi-demolido y abandonado por disputas ambientales, el magnate austríaco Dietrich Mateschitz compró las instalaciones. Con una inyección económica brutal, el trazado reabrió en 2011 y trajo de regreso la F1 en 2014 bajo el nombre de Red Bull Ring. En la actualidad, mantiene la misma configuración de Tilke de la época de los 90, pero con instalaciones actualizadas a los tiempos que corren.

De esta etapa es memorable la guerra civil que hubo en el primer GP de 2014 en Mercedes con el toque de Hamilton y Rosberg en la última vuelta. Sin embargo, el verdadero protagonista de esta nueva etapa con el nombre de Red Bull ha sido el propio equipo Red Bull y, más concretamente Max Verstappen. Con sus cuatro victorias en 2018, 2019, 2021 y 2023, el neerlandés es el piloto más laureado de la historia del Gran Premio de Austria, convirtiéndose así en uno de los feudos del neerlandés y de su famosa «Marea Naranja».

También hay que añadir que en 2020, tras las cancelaciones masivas de carreras por la pandemia, el Red Bull Ring fue el circuito que inauguró aquella temporada, siendo la primera vez en décadas que comenzaba el mundial en el Viejo Continente. Otro efecto de la pandemia fue que en 2020 y 2021 se celebraron dos carreras en el Red Bull Ring en cada temporada, una con el nombre del GP de Austria y otra con el nombre de GP de Estiria, una denominación sacada de la región donde se encuentra Spielberg, la localidad en el que se ubica la pista. Si sumamos estos dos GP extra de Estiria, Verstappen tiene una victoria más, siendo cinco las logradas por el neerlandés en el Red Bull Ring.
Como hemos visto en estos dos artículos, la historia del Gran Premio de Austria está plagada de anécdotas: una carrera fallida en un aeródromo, un circuito peligrosísimo, remodelaciones y rescates tras abandonos, las primeras veces de equipos y pilotos, guerras fratricidas, una victoria local y el monopolio del equipo propietario en tiempos modernos. Austria es un clásico del calendario que suele dejar muy buenas carreras. Con el circuito bajo el paraguas de Red Bull, no tengamos dudas de que este GP nos acompañará por mucho tiempo.





