Retromóvil Madrid, el salón decano de vehículos clásicos de la capital española, celebrará su vigésimo tercera edición del 11 al 13 de diciembre en IFEMA Madrid con uno de los homenajes más importantes de su historia: el 75 aniversario del Pegaso Z-102, el deportivo español que en 1951 desafió a los grandes nombres de la automoción europea y que hoy es una de las piezas más codiciadas del coleccionismo internacional.
El salón reunirá alrededor de una decena de vehículos, una cifra excepcional teniendo en cuenta que entre 1951 y 1958 se fabricaron apenas 86 ejemplares en todas sus versiones. Se trata de vehículos de altísimo valor económico y extrema rareza, lo que convierte a esta exposición en un acontecimiento inédito para el aficionado y para el coleccionismo del motor clásico en España.
El legado de Wifredo Ricart, presente en la familia
La exposición está apadrinada por José Ramón Ricart, ahijado y nieto de Wifredo Ricart, el ingeniero barcelonés que, tras una etapa como jefe de proyectos especiales en Alfa Romeo, regresó a España para dirigir Enasa y dar forma al Pegaso Z-102. Equipado con un motor V8 equipado con 4 árboles de levas en cabeza, cámara hemisférica, carter seco y materiales ligeros propios de la competición, el Z-102 llegó a ser, en 1953, el automóvil de producción más rápido del mundo, ganándose el sobrenombre de “el Ferrari español”. La vinculación directa de la familia Ricart con esta edición de Retromóvil Madrid refuerza el carácter conmemorativo del homenaje.
La comisaría de la exposición corre a cargo de Michael Kempf, considerado el mayor experto mundial en la restauración del Pegaso Z-102. Su trayectoria, ligada a la marca desde hace décadas, y su conocimiento exhaustivo de cada unidad superviviente garantizan un relato riguroso y singular en torno al modelo, su ingeniería y su legado.
Ricart, el origen anterior a Pegaso
Además, y como homenaje al ingeniero español, la exposición reunirá por primera vez en la historia, junto a los Z-102, varios vehículos de su propia marca, Motores y Automóviles Ricart, fundada por Wifredo en 1926, años antes de dar forma a Pegaso. Bajo esta firma presentó en el Salón de París de aquel año el Ricart 226, y poco después el Ricart 266, dos modelos ya avanzados para su época que anticipaban el talento que después volcaría en el Z-102.
Imágenes inéditas, piezas originales y charlas temáticas
El homenaje se completará con una exposición fotográfica con todo tipo de imágenes, muchas de ellas inéditas, que repasan la historia del modelo, así como con la exhibición de piezas originales del Pegaso Z-102, entre ellas motores, transmisiones, ejes de levas, cigüeñales… que permitirán al público acercarse al detalle técnico y artesanal de un automóvil concebido sin límite de coste. Por último, el Foro Eventos Motor acogerá diferentes charlas monográficas y presentaciones todas ellas ligadas al Z-102 y su creador, Wifredo Ricart
Ricart Cars, el legado familiar hacia el futuro
En otra zona del espacio, Retromóvil Madrid habilitará un área interactiva con gafas de realidad virtual donde los aficionados podrán descubrir en primicia Ricart Cars, el proyecto con el que Miguel Fenollosa Ricart, bisnieto de Wifredo, busca honrar el legado familiar y devolver a la carretera el espíritu del Z-102, una experiencia inmersiva pensada para acercar esta herencia a las nuevas generaciones de amantes del motor.
Con esta propuesta, Retromóvil Madrid confirma su papel como punto de encuentro imprescindible para el coleccionismo y la historia del motor en España, y rinde tributo a uno de los capítulos más brillantes de la ingeniería española del siglo XX.










