Muchas son las marcas italianas de coches que conocemos, pero hay una que ha sido un poco olvidada por la historia debido a su efímera existencia tanto en la producción de coches de calle como en la competición (1946-1963). Esa marca fue Cisitalia. Recientemente se pudo dejar ver una unidad de esta marca en el pasado Gran Premio de Mónaco Histórico, al cumplirse el 80 aniversario de la creación del único modelo que hizo acto de presencia en esta prueba allá por 1948. Hoy vamos a conocer todas las curiosidades de esta marca: su origen, su fundador, su nombre, modelos de calle más famosos, y sus aventuras en competición ¡Andiamo!
Fundación
La historia de Cisitalia, acrónimo de Compagnia Industriale Sportiva Italia, es breve, pero muy curiosa. Fundada en 1946 en Turín por el empresario y expiloto Piero Dusio, la marca nació en un contexto marcado por la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial. En ese escenario, Cisitalia representó una visión moderna y ambiciosa: fabricar automóviles deportivos ligero y técnicamente avanzados. Piero Dusio estuvo involucrado en las carreras desde 1930, y se mantuvo en activo hasta el estallido de la Guerra. Llegó incluso a participar en el GP de Mónaco de 1935 a bordo de un Maserati 8CM, antes de correr en la categoría “Voiturette”, una especie de Fórmula 2 de la época.

Cuando se reinventó como empresario y fundó la compañía, reunió a un equipo de gran talento, incluyendo al ingeniero Dante Giacosa, conocido por su trabajo en FIAT, y más tarde al célebre Dr. Ferdinand Porsche, que no hace falta presentación. Desde sus inicios, la marca Cisitalia apostó por una filosofía basada en la ligereza, la eficiencia mecánica y la competición como laboratorio de desarrollo para extrapolarlo a los coches de calle. Sus primeros coches se construían a partir de componentes modificados de FIAT, lo que permitía mantener unos costes relativamente bajos sin renunciar al rendimiento.

Sin embargo, fue la excesiva ambición de la empresa la que pronto provocaría los problemas financieros que llevaron a su fin. El intento de desarrollar un ambicioso monoplaza de Gran Premio con la colaboración de Porsche, un proyecto técnicamente brillante pero extremadamente costoso, llevó a la compañía a una grave crisis económica. A finales de los años 40, Cisitalia se declaró en bancarrota, y Dusio se trasladó a Argentina, donde intentó continuar sus actividades industriales gracias al apoyo del gobierno de Juan Domingo Perón, aunque la empresa sería disuelta de manera definitiva en 1963.

Modelos más icónicos
Cisitalia D46
El coche con el que la marca despegó fue el Cisitalia D46, un monoplaza diseñado específicamente para competición. Presentado en 1946, este coche fue el que encarnó la filosofía de simplicidad y ligereza de la empresa. Utilizaba un motor FIAT de cuatro cilindros modificado, montado sobre un chasis tubular extremadamente ligero. Con un peso de apenas unos 400 kg, el D46 ofrecía una relación peso-potencia muy competitiva.

El coche debutó con gran éxito en competiciones italianas, incluyendo la Coppa Brezzi, donde dominó claramente. Su comportamiento ágil y su facilidad de mantenimiento lo convirtieron en una opción ideal para pilotos privados. Más que un coche de carreras, el D46 fue la base sobre la que Cisitalia construyó su reputación. Dos unidades del Cisitalia D46 participaron en el Gran Premio de Mónaco de 1948, el primero celebrado en el Principado después de la II Guerra Mundial. El elenco de pilotos era envidiable, contando con Piero Taruffi y el gran Tazio Nuvolari, aunque ambos se vieron obligados a abandonar por sendos problemas mecánicos.
Cisitalia 202
Pese a que el D46 fue el primer gran coche de la marca, fue el Cisitalia 202 el modelo más emblemático de la misma, así como uno de los automóviles más bellos jamás diseñados. Presentado en 1947, combinaba una ingeniería refinada con una carrocería revolucionaria diseñada por Battista Farina, fundador de Pininfarina, con un diseño fluido y sin interrupciones visuales entre guardabarros y carrocería.

Técnicamente, el 202 mantenía una base relativamente convencional, con un motor FIAT modificado y un chasis tubular, pero su ejecución era impecable. La armonía de sus proporciones y la limpieza de sus líneas lo convirtieron en un icono del diseño industrial. No es casualidad que una unidad del 202 forme parte de la colección del MoMA de Nueva York, siendo considerado una auténtica obra de arte sobre ruedas.

Cisitalia 202 MM
La variante 202 MM (Mille Miglia) fue desarrollada específicamente para competiciones de resistencia, en especial la Mille Miglia, de ahí las iniciales usadas como “apellido”. Este modelo presentaba mejoras con respecto al 202 en el rendimiento del motor, así como una carrocería más ligera y optimizada aerodinámicamente.

Cisitalia 202 SMM
Un diseño más radical todavía fue el 202 SMM (Spyder Mille Miglia), una evolución del 202 MM con carrocería abierta y un diseño aún más enfocado en la aerodinámica. Conocido popularmente como “Nuvolari Spyder”, en honor al legendario piloto Tazio Nuvolari, este modelo alcanzó gran notoriedad en la Mille Miglia de 1947, donde logró una actuación memorable frente a coches mucho más potentes. Con él, Tazio Nuvolari logró ser segundo absoluto en dicha carrera y ganador en su categoría, la de 1.1 litros. Este fue uno de los últimos momentos estrella de Nuvolari, así como el momento culmen de Cisitalia en competición.

En definitiva, Cisitalia fue mucho más que una pequeña marca italiana de la posguerra. Fue un laboratorio de ideas donde se fusionaron ingeniería, diseño y competición. Aunque su existencia fue efímera, su legado perdura como uno de los capítulos más fascinantes en la historia de Italia y, afortunadamente, para los fans de los clásicos, es una marca que puede dejarse ver en carreras de clásicos, museos y salones.





